Chihuahua
A 20 años, Chihuahua no olvida a sus bomberos caídos
CHIHUAHUA, Chih.- A 20 años del incendio que cobró la vida de los bomberos Humberto Acosta Seáñez y Jorge Remedios Guzmán López, familiares, compañeros y autoridades volvieron este 22 de septiembre al lugar de la tragedia para honrar a quienes murieron mientras combatían las llamas.
El homenaje se realizó frente al sitio donde se encontraban los locales comerciales que se incendiaron el 22 de septiembre de 2006 en la calle Libertad, en pleno Centro Histórico de Chihuahua.
Aquel día, el fuego se propagó rápidamente por dos establecimientos y, mientras los elementos trabajaban para controlarlo, el techo se desplomó sobre Humberto y Jorge, quienes quedaron atrapados y perdieron la vida en cumplimiento de su deber. Otros tres bomberos resultaron lesionados.
Dos décadas después, sus fotografías volvieron a ocupar un lugar central durante una ceremonia que incluyó guardias de honor, ofrendas florales, un minuto de silencio y el tradicional toque de campana.
Entre los asistentes estuvieron hijos y nietos de Humberto Acosta Seáñez. Algunos de sus nietos no alcanzaron a conocerlo personalmente, pero han crecido con la historia y el legado de su abuelo.
Martín Acosta Seáñez, hermano del bombero, lo recordó como un hombre apasionado, valiente y decidido, con un espíritu de ayuda que mostró desde pequeño.
Relató que la familia llegó a reclamarle por los riesgos que asumía durante las emergencias, pero su vocación por ayudar a los demás era más fuerte que el temor. También agradeció que, después de 20 años, la ciudad continúe recordando el sacrificio de los dos bomberos.
El acto fue encabezado por el comisario Julio César Salas González, director de Seguridad Pública Municipal, acompañado por el subdirector del Cuerpo de Bomberos, Carlos Martínez.
Durante la ceremonia, Salas González entregó simbólicamente a las familias los cascos que portaban los elementos homenajeados y destacó que detrás del uniforme había padres, hijos y seres humanos dispuestos a enfrentar el peligro para proteger a la comunidad.
También fue recordado el lema que guía a la corporación: “No te conozco, pero daría mi vida por ti”, como representación de la vocación de quienes arriesgan su propia vida para salvaguardar la de otras personas.
El comisario señaló que el ejemplo de Guzmán López y Acosta Seáñez continúa inspirando a nuevas generaciones de bomberos y reafirmó el compromiso de respaldar al personal activo mediante capacitación, equipo y reconocimiento.
Después del homenaje, la comitiva se trasladó a la parroquia de Nuestra Señora de la Soledad, donde se celebró una misa solemne en memoria de los elementos fallecidos.
A dos décadas de aquella tragedia en la calle Libertad, familiares y compañeros volvieron a reunirse en el mismo lugar para mantener viva la memoria de Humberto Acosta Seáñez y Jorge Remedios Guzmán López y recordar el sacrificio que realizaron en cumplimiento de su deber.










