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Médico confunde los expedientes y practica aborto a la mujer equivocada

Para muchas mujeres el momento más esperado es el de ser madres. Las ilusiones empiezan desde que se enteran que están esperando un bebé y la noticia más devastadora sería la de perderlo sin siquiera llegar a tenerlo en brazos. Sin embargo esto no es así en todos los casos hay quienes por distintas razones le huyen a la maternidad. Cada quien toma sus propias decisiones basados en sus pensamientos.

Los hospitales son lugares que están llenos de historia que cualquier persona no creería, algunas buenas y otras no tanto. Pero la que leerás a continuación te dejará totalmente desconcertado. 

Una mujer en Corea del Sur con 6 semanas de embarazo perdió a su bebé por negligencia médica. La enfermera y el doctor que la atendían tuvieron una terrible confusión que acabó con la vida de un inocente.

Fue negligencia médica:

La chica llegó a la clínica del distrito de Gangseo en busca de una inyección nutricional correspondiente a su control prenatal. El doctor se confundió de expediente y la enfermera siguió las instrucciones sin verificar la información, lo que acabó fatal.

En medio de la equivocación el médico dio instrucciones específicas a la enfermera quien muy confiada las cumplió. No corroboró ni siquiera el nombre de la paciente, así que le aplicó una anestesia que es utilizada previa a la realización de un aborto.

Al despertar la mujer se dio cuenta de que le habían practicado un malparto sin su consentimiento, algo totalmente fuera de lugar. Luego de estar recuperada realizó la denuncia correspondiente. Tanto el médico como la enfermera ya habían aceptado la culpa y estaban conscientes de su irresponsabilidad. 

Es necesario resaltar que en Corea del Sur el aborto es algo ilegal, pero en algunos hospitales los realizan de manera clandestina, o en situaciones extremas como cuando el niño proviene de un incesto o una violación.

Es importante estar alerta cuando asistimos a las clínicas y hospitales. No podemos descuidarnos ni poner nuestras vidas en manos de cualquiera.