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Atrocidades legislativas multiplican casos de suicidio, pedofilia y prostitución infantil

CHIHUAHUA.- La postura irresponsable de muchos diputados creando leyes para eliminar la autoridad y los derechos de los padres de familia es la causante de muchas de las perversidades actuales, como la recién descubierta red de que fue tejiendo durante muchos tiempo un sujeto radicado en la colonia Villa Juárez y donde se logró involucrar a empresarios y políticos chihuahuenses.

Hoy en día muchos padres de familia están desesperados ante la titánica labor de proteger a sus hijos de los peligros que los acechan afuera y dentro de sus hogares, ya que aunado a las amenazas de robo, secuestro, drogas, o las malas compañías que existen en el exterior, los tentáculos criminales entran a través de los teléfonos celulares y el internet, donde la proliferación de pornografía, la seducción y perversión de menores, la extorsión, y otros delitos son cometidos diariamente.

A esto hay que agregarle la complicidad, o la torpe ignorancia, de muchos legisladores que impulsan reverendas iniciativas de leyes que castigan a los padres que presuntamente no respeten la intimidad de sus hijos (violencia digital), o restringen por completo el “derecho a corregir” alguna mala conducta, o prohíben que padres conozcan y decidan la educación sexual que reciban sus  hijos en las escuelas (Pin parental), o encarcelan a padres o tutores que reorienten la sexualidad de los hijos, o destruyen la “patria potestad” al permitir que jovencitas aborten en hospitales públicos sin requerir el consentimiento y ni siquiera darle aviso a sus padres.

Todas estas atrocidades legislativas también son causantes de que aumenten dramáticamente los lamentables casos de pedofilia, la prostitución infantil, el tráfico de órganos, la distribución y consumo de drogas, el “sexting”, el ciberbullying causante de suicidios,  y tantos delitos más que se cometen hoy en día aprovechando las tecnologías de información, pero sobre todo gracias a que diputados de todos los partidos políticosengendran” leyes que amarran las manos y colocan grilletes en los pies de los padres de familia, destruyendo los naturales mecanismo de supervisión y control, y dejando a la deriva en el mar de la perversidad a las futuras generaciones.