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Viajes y Turismo

Cascadas de Hierve El Agua Oaxaca

Cristina Flores

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Cascadas de Hierve El Agua Oaxaca

Sitio de singular interés por sus aguas de manantial y por el espectacular paisaje en que esta enclavado. Cuenta con una serie de pozas naturales desde donde se pueden admirar las cascadas petrificadas que forman parte de un sistema de riego prehispánico.

Descubre las maravillas naturales de Oaxaca

Dirígete por la carretera panamericana con rumbo a Santa María del Tule, Teotitlán y Mitla, estás en el camino perfecto para conocer una de las mayores bellezas naturales del estado, Hierve el Agua.
Este fascinante paraje se encuentra a sólo 70 kilómetros de la capital, el paisaje cautivará tus sentidos.

Las Cascadas petrificadas

Hierve el Agua ha sido reconocido como un probable lugar sagrado de los antiguos zapotecos, que fue situado aquí debido, quizás, a sus grandes contrastes naturales, pues está en el corazón de una abrupta sierra que durante el estiaje se caracteriza por su extrema aridez.

En Hierve el Agua se han dado cita numerosos arqueólogos, biólogos y geólogos, por tratarse de un sitio donde se construyó hace más de 2,500 años un complejo sistema de riego del cual aún existen importantes vestigios.

Gracias a estas investigaciones se ha logrado entender la forma de construcción y el funcionamiento de las terrazas y canales que cubren una amplia extensión en torno a la zona del anfiteatro, que es la que recibe visitantes, también se ha determinado que se trata de un antiquísimo sistema de riego, único en su tipo en México, donde los antiguos habitantes desarrollaron una agricultura intensiva orientada al máximo aprovechamiento del agua de los manantiales, en un terreno con pronunciadas pendientes.

La atracción turística

El área de manantial que da origen a ésta, fue aprovechada para crear una gran alberca que actualmente se ha convertido en balneario natural, de agua regularmente templada.
La temperatura del agua es ligeramente superior a la del medio ambiente fluctuando entre los 22 y 25 grados centígrados y por tanto por muy debajo del punto de ebullición. Sin embargo, la belleza natural no es el único atractivo de Hierve el Agua, que es, sobre todo, un importante sitio arqueológico cuya larga historia ha permitido estudiar diversos aspectos de la cultura y forma de vida de los antiguos habitantes de la región.
Actualmente se cuenta con baños, vestidores, palapas y pequeñas fondas para comer. Asimismo existen cabañas perfectamente equipadas para pasar la noche.

Ecoturismo

Hierve el Agua ha sido reconocido como un probable lugar sagrado de los antiguos zapotecos. Aunque es excepcional la belleza conferida al sitio por sus grandes contrastes naturales, pues está en el corazón de una abrupta sierra que durante el estiaje se caracteriza por su extrema aridez, el principal atractivo lo constituye el espectáculo que ofrecen dos impresionantes cascadas petrificadas, la primera de 30 metros de altura y la segunda de 12 metros aproximadamente.
Formadas por escurrimientos de agua carbonatada desde los manantiales situados en la parte superior de las peñas. De estos manantiales se proyecta el agua por sobre las formaciones, originando nuevas capas pétreas que se proyectan hacia una barranca de más de 200 metros de profundidad.

En el sitio se halla una serie de pequeñas pozas naturales excavadas en una explanada llamada «El Anfiteatro», desde donde pueden admirarse perfectamente las cascadas petrificadas. El lugar comprende dos plataformas claramente diferenciadas, en cuyo nivel inferior se encuentran los manantiales y el sistema de riego.
Aprovecha la ocasión para conocer, a través de un recorrido de caminata o en bicicleta, toda el área del sistema de riego prehispánico, observando el bello espectáculo de las cascadas en medio de las montañas de la Sierra.

Viajes y Turismo

La Invernada: la cabaña del esplendor de la naturaleza de Chile

Cristina Flores

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La Invernada

Hay proyectos que nacen con el propósito de interiorizar cada uno de sus recovecos, maximizar el disfrute desde un espacio acogedor y experimentar cada una de sus funcionalidades, en tanto que otros nos impulsan a contemplar la magnificencia de la naturaleza en su estado álgido. De hecho, mucho ha tenido que ver este último concepto con el nacimiento de La Invernada, una cabaña creada por el estudio Guillermo Acuña Arquitectos Asociados en Chile.

La casa fue concebida como un objeto que no pertenece al lugar, puede desaparecer en cualquier momento, eso nos habla de una condición transitoria de ocupación en el bosque. La Invernada no debía ser un objeto permanente, debía tener la condición de impermanencia, al igual que los árboles que la rodean”, cuentan desde Guillermo Acuña Arquitectos Asociados a Traveler.es.

Situada en una reserva privada de 600 hectáreas de bosque nativo Valdiviano en la zona de Curicó –en el centro del país latinoamericano–, este proyecto liderado por el estudio de arquitectura chileno se orienta hacia las orillas del río Los Morongos, mientras que la majestuosidad del bosque se alza por detrás de la construcción.

El concepto de la permanencia efímera y las transparencias inspiran la personalidad de La Invernada, una cabaña con paredes de policarbonato que reflejan la sombra de los árboles en su estructura durante el día, permitiendo de ese modo obtener unas vistas magistrales del bosque, y a la vez funciona como una lámpara japonesa que se encarga de iluminar de manera fulgurante el interior al caer el ocaso.

«La serie de capas para diferentes usos y de diferentes materialidades responden a la luz del día y a la luz interior en la noche, de manera de que la casa se encuentra constantemente cambiando su aspecto en relación a las condiciones del bosque», subrayan desde el estudio.

La educación experimental y liberal con respecto a la arquitectura, pero también muy vinculada al oficio de la construcción, el escalímetro y el dibujo a mano que recibió Guillermo Acuña en Chile en los años ochenta ha sido de gran influencia para erigir una estructura de 54 metros cuadrados que profundiza con lo vegetal como tema de trabajo para el diseño, aseverando los tres niveles de las partes del árbol: raíz, tronco y follaje en altura.

Así pues, no es de extrañar que el proyecto en cuestión cumpla con atributos plásticos de esa naturaleza mediante la luz (fotosíntesis), tela (hojas) y madera (árboles), en una pendiente orientada hacia el río que permite perderse en la idiosincrasia del bosque mientras que la capa textil exterior tiñe la luz de un tono dorado intenso, precisamente el color de las hojas de los robles en los meses otoñales.

Además de haberse utilizado madera de bosques sustentables y certificados, la cabaña instalada en Chile, que se ha construido en tan solo veinte días, se ha mecanizado a través de un sistema de CNC que asegura que no existan desechos previos. Por otra parte, el método de montaje y la concepción del proyecto sobre pilotes es de carácter reversible y no intrusivo en este terreno de conservación.

Como en un ápice de nostalgia, La Invernada constituye un refugio en uno de los últimos bosques fríos en la zona central de Chile. Aunque de momento no está destinada al turismo, puesto que este pop up se traduce únicamente en el propósito del momento y en el arte de la contemplación.

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